Formación intensiva de Masaje tántrico
EL ARTE DEL MASAJE TÁNTRICO
Esta formación es una oportunidad para profundizar en ti como ser humano, desde una mirada amorosa, consciente y responsable.
Entra en un espacio interior de salud y armonía.
Descubre y potencia tu habilidad de dar y recibir desde tu esencia.
Toma la responsabilidad de ser libre y conectar con tu cuerpo desde la libertad, la relajación y el gozo.
A través de la formación de masaje tántrico intensiva, practicaremos diferentes ejercicios donde aprenderás a localizar, desbloquear y tomar consciencia de tensiones acumuladas y memorias antiguas que han podido quedar almacenadas y reprimidas en tu cuerpo físico, sin necesidad de entrar en el drama, ni volverlo a sufrir en primera persona.
La respiración, el movimiento flexible del cuerpo, la meditación profunda, el tacto sin intención y el contacto amoroso continuo de dar y recibir en ti y gracias al grupo expandirán tu nivel de consciencia, apertura, escucha y comunicación. Ganando seguridad y confianza en el arte de dar y comunicar desde el lenguaje del alma y del tacto.
Aprendiendo a desarrollar la plena presencia a través de distintas dinámicas, te conectarás con la alegría de sentirte vivo y expansivo, integrando a través de la práctica la importancia de Ser y no hacer, una práctica de meditación profunda donde el propósito es elevar tu vibración y consciencia.
Dejando a un lado los pensamientos, las preocupaciones nos instalaremos en el aquí y ahora y potenciaremos mediante la intuición y creatividad que tus manos sean la expresión libre de tu corazón.
El verdadero propósito del masaje tántrico es entrar en meditación profunda, desidentificarte de tu personaje, del ego y desde el Ser, ponerte al servicio, con el verdadero propósito de entrega, una intención Amorosa, de autoescucha interna, y escucha de las sensaciones, emociones o energía que se pueden despertar en la persona que lo recibe, siempre abierto a sostener cualquier movimiento emocional, desde la neutralidad
La mayoría de nosotros, en la infancia, no hemos recibido calor humano, delicadeza, suavidad, presencia amorosa incondicional, escucha sin juicios, tacto consciente o límites saludables y respetuosos.
Por eso la mayoría de personas no están abiertas al gozo y las heridas de nuestro niño/a interior (abandono, rechazo, humillación, traición e injusticia) impiden vivirnos en total confianza, apertura a la vida y a una intimidad libre, sensual, pura e inocente. Y la sexualidad se ve totalmente condicionada y perjudicada.
El contacto es un vínculo de Unión. Es otra forma de comunicarnos, en la totalidad de tu SER, desde la redición y veneración al templo sagrado que habitas.
En el momento que nos abrimos, que somos capaces de rendirnos, una nueva luz se abre, para poder experimentar la vida con mayor libertad, sin miedo, y disfrutando del goce. Acercándonos más a la experiencia de Totalidad, Unidad y Amor incondicional. Todo esto nos llevará a un estado profundo de calma, relajación, gozo y libertad, es decir el amor que habita en nosotros.
Cuando somos tocados con respeto y entrega, con humildad y devoción, podemos tocar el alma, siendo capaces de descifrar los mensajes que el cuerpo guarda celosamente en sus memorias. Cuando se produce ese instante de no retorno donde el otro lo abandona todo y es en su inmensidad y autenticidad, ahí́ se produce una verdadera fusión y el lenguaje trasciende a cualquier pensamiento y/o emoción. No es condicionada, sino simplemente Es y se manifiesta y es llevada hasta donde se necesite.
El masaje es uno de los métodos más directos de curación y reconexión.

