Amor, Sanación y Libertad
Este nuevo retiro es un espacio de respeto, empatía, receptividad y comunicación abierta, amable y directa. Creando entre todo un espacio seguro en el que la apertura genera una mayor confianza en ti, en el género opuesto y en la vida.
Apostamos por vivir, Sentir, experimentar y conocer nuestro cuerpo desde el adulto que somos, sintiendo el gozo de aceptarte a ti mismo y ser acogido por los demás.
Tantra, palabra sánscrita, significa expandir (tan) y liberar (tra). Esta expansión-liberación se puede vivir desde Tánatos o desde Eros. El primero, pulsión de muerte, abandona la lucha de la vida, suave y sin violencia, y vuelve a la quiescencia y a la tumba. El segundo, pulsión de vida, encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso floreciente de la naturaleza, la Luz primigenia responsable de la creación y el orden de todas las cosas. Sanemos pues desde Eros, desde la creatividad y el amor.
Aprendiendo el arte de cultivar la presencia, conectándonos con la fuente de la vida y entrando en lo más profundo de nuestro interior, a través de la respiración consciente, del movimiento lento y armónico, la creatividad, la mirada, el juego y la caricia.
A lo largo del retiro, ofrecemos un conjunto de distintos ejercicios y dinámicas que te ayudaran a liberar memorias del pasado conscientes y/o inconscientes que reprimen y bloquean el permitirte sentirte, expresarte y habitarte en tu totalidad.
La sanación se produce cuando estamos alineados internamente, a través del despertar/descongestionar/desbloquear nuestro cuerpo físico y emocional, mediante la respiración, la conexión con el cuerpo, la relajación del sistema nervioso, los encuentros honestos entre las mujeres y los hombres, los compartires desde la apertura del corazón y la vulnerabilidad, los rituales, el masaje.
Y así vamos sintiéndonos merecedores de ser vistos, respetados, reconocidos, honrados en nuestra diferenciación, y amados tal y como somos, experimentándolo en primer lugar, en uno mismo, en TI, desde la experiencia vivida, no pensada.
Durante el masaje tántrico ponemos la sexualidad al servicio de tu transformación; el cuerpo se relaja, se dilata, se ablanda, se despierta, palpita y entra por fin en diálogo con el alma, que gracias al cuerpo toma a la vez conciencia de sí misma.
Cuando somos tocados y vistos con respeto y entrega, con humildad y devoción, cuando las manos y la presencia del «sanador» llaman a las puertas del alma y aguardan escuchando los mensajes que el cuerpo guarda celosamente en sus memorias, cuando el cuerpo se abandona y se da en su inmensidad y autenticidad, solo entonces se produce una verdadera fusión y comunicación que trasciende a cualquier pensamiento y emoción, una fusión no condicionada, que simplemente es, se manifiesta y es llevada hasta donde necesite.
Crees que sabes sentir, pero en realidad llevas toda una vida pensando cuando sientes, analizando los hechos, tratando de controlar lo que pasará y perdiéndote en ese diálogo interno, demasiado en bucle, y bloqueando tus emociones o desbordándote a través de ellas; cada sentimiento es una interpretación y cada vivencia es un objeto comparado, condicionado por nuestra historia de vida y nuestras experiencias, percepciones, creencias, religión y educación.
No fuimos educados para sentir y nos perdemos en los pensamientos y/o las emociones y sobretodo en los demás, complaciendo o solo pensando en ti sin ver al otro; necesitamos entrenarnos para conectarnos diariamente al cuerpo desde la espontaneidad y libertad, a la experiencia de presente, sin expectativas, sin miedo, sin juicios, ni proyecciones. Nada fácil, sin embrago totalmente posible: DESAPRENDER para APRENDER una nueva forma de SER, ESTAR y RELACIONARNOS.
Aprendiendo a abrirme con la otra persona desde la humildad, el amor, la sensibilidad, y acogiendo desde el respeto, la presencia y aprendiendo a dejar atrás viejos o antiguos patrones de comportamiento que te limitan a relacionarte desde tu esencia. Liberándote y sintiendo que surge de manera natural y gustosa, sin forzar, potenciando la esperanza, la confianza e ilusión, amplificando las ganas de relacionarte y acogiendo con apertura a los que vienen a descubrirte y descubrirse contigo. Viendo la belleza de crecer, de sentir la calma y la felicidad que surge de tu interior.