Penetrando en mi Sexualidad
La sexualidad es el motor de nuestra vida, venimos de ahí. La Sexualidad es cualidad inherente al humano, desde su concepción hasta que muere, evolucionando a lo largo de la vida, moldeándose y viéndose su desarrollo condicionado por el entorno social, cultural y nuestra propia experiencia. Y aunque sigue siendo un tema tabú o poco hablado y trabajado de forma consciente y natural en esta moderna sociedad, sus fines son más allá de la reproducción, la comunicación y el placer. Podemos a través de ella ascender y renovar nuestra propia energía vital.
Crecemos y aprendemos a ciegas, el estudio de la sexualidad sigue siendo en la actualidad un reto para las ciencias modernas. La sexualidad siempre ha estado repleta de tabúes, mitos, represión, vergüenza, culpa e ignorancia. Muchas de estas limitaciones se han superado gracias al conocimiento científico y a una mirada basada en nuevos valores (amor, empatía, lentitud, permiso, respeto, consenso) y costumbres de la sociedad ha llevado a que se superen muchas actitudes negativas hacia el sexo, que han generado y generan gran sufrimiento humano.
Es urgente que entendamos la sexualidad de una forma diferente. No como una competición de orgasmos, erecciones y posiciones sexuales que simulan más a un ejercicio gimnástico por su complejidad, o una relación de objeto – sujeto y de poder malentendido. Sino la capacidad de desarrollar todo un mundo de relaciones afectivas y sentimientos que constituyen una facultad humana esencial, de empoderamiento constructivo. Una relación de comunicación íntima y honesta contigo mism@, de exploración, de juego, de amor, de conocimiento de mi y de mi interrelación e integración de quien soy gracias también a la participación del otro.
Imagínate un espacio íntimo, seguro y consciente de susurros, caricias, miradas en el que te descubres, aprendes, compartes, te permites, comunicas, tocas, sientes, liberas, juegas y gozas.