La respiración viene y va y, la mayoría de personas no son conscientes de los efectos y el impacto que la respiración puede aportar a tu día a día.
Vivimos en una sociedad donde estamos acostumbrados a funcionar de forma muy acelerada, superficial y desbordados por una multiplicidad de impresiones, urgencias, estando constantemente atendiendo a necesidades, y con el foco puesto en los estímulos que vienen de nuestro alrededor.
Te invito a qué pares un instante, y observes desde tu mente consciente, el vaivén de tu respiración, dándole lentitud, profundidad y toda tu atención, y que revises tu situación a través de esta pregunta:
¿Cuantas veces al día, desde que me despierto hasta que me voy a dormir, me tomo el tiempo y espacio para simplemente poner todo el foco en tomar una respiración profunda?
Es probable que te des cuenta de que estás continuamente en la mente, pendiente y dependiente del mundo exterior, que prácticamente todas las horas, o la gran parte de tu día estás ocupado, atendiendo asuntos, resolviendo problemas, satisfaciendo necesidades, gestionando, operando de forma funcional y además, como estas te inducen a estar siempre en movimiento, en acción, en el automatismo del “hacer”, en ese famoso «multitareas», a no parar, ocupados, preocupados y asomados al exterior. Y la excusa más común es: «no tengo tiempo de esto y/o aquello».
Los pensamientos van y vienen, los sentimientos y las sensaciones corporales vienen y van. Igual que las emociones. El dolor y el placer van y vienen. La respiración viene y va. Nuestro sentido del yo también va y viene. Ser capaces de movernos, cambiar, desplazarnos y ajustarnos es imprescindible en el momento vital que estamos, de tanta intensidad y rapidez.
Si eres capaz de ponerle más conciencia a tu respiración, y sentir literalmente como en cada inhalación, te abres y expandes: los pulmones, el pecho, el corazón, la caja torácica, el abdomen, tu espalda ( de arriba a bajo, de lado a lado y de delante hacia atrás) y en cada exhalación sueltas por la boca y te relajas, empezarás a experimentar los beneficios de esta práctica fundamental: LA RESPIRACIÓN.
¿Sabes que hay otra forma de vivir? ¿te cuento el secreto?
Cuando desarrollamos una relación íntima y consciente con la respiración, despertamos nuestra intuición, potenciamos nuestra capacidad de sentir, dejar ir y entramos en armonía con todo lo que viene y va dentro y fuera de nosotros.
En la respiración encontramos el Yin y el Yang, hay un tiempo para respirar y un tiempo para ser respirado, y así a través de la respiración podemos darnos la oportunidad de ser y sentirnos como seres totales y completos. Con mucho más espacio en nuestro interior.
Si no has encontrado un ritmo natural para fluir entre el hacer y el ser, entre presionar y permitir, entre el pensar y el sentir, puedes quedarte en una fase muy superficial y poco útil de lo que es en mayúsculas VIVIR.
Venga vamos allá: Vuelve a tomar una respiración profunda y siente la inhalación, siente como te expandes, y al soltar el aire, permítete relajarte y dejarte llevar.
Es así de fácil, te invito a que lo hagas en cada situación y oportunidad: mientras me estás leyendo, antes de levantarte, cuando leas un mensaje, antes de hablar, cuando vayas a poner la lavadora, cuando algo te afecte y/ o te conmueva, mientras estás escuchando la radio, cuando terminas una llamada, cuando algo te llame la atención, mientras conduces o cuando alguien te hace una pregunta, cuando estés planificando algo.
Desde el tantra, ¡la respiración es una herramienta fundamental!
Toma una respiración profunda, ábrete a sentir y suelta y deja ir cualquier idea de control, de futuro y/o pasado. Relájate aquí, ahora.
Inspira nariz, exhala boca.
Inyecta una respiración consciente en tu experiencia de vida y conviértelo en un hábito, la magia de esta práctica es que al repetirla con frecuencia sin darte ni cuenta, al hacerla continuamente en distintas circunstancias, en diferentes momentos y actividades (no solo cuando estás en un retiro de Tantra conmigo 😜), tu sistema la asumirá como un hábito, como una estrategia, y entonces cambiando el patrón de tu sistema relacional entre la mente y el cuerpo, cuando experimentes tensión o miedo, la respiración aparecerá de la nada y, sin esfuerzo, eliminará la tensión, dándote la oportunidad de ser más feliz y de sentir más placer también en los momentos de gozo.
La respiración tiene la capacidad de transmutación, de calmarte, de elevarte, de abrir tu corazón y de recordarte el camino a casa, a tu interior. el lugar más bello del Mundo✨
Amerai Carrera

Terapeuta, facilitadora y formadora con experiencia establecida en Tantra, Neotantra y Sexualidad Consciente. Te acompaño a que conectes con tu auténtica esencia y te guío en un viaje mágico y sanador a lo más profundo del ser.
Te ofrezco mi guía por un camino ya vivido, por una senda que conozco y en la que te doy la mano.